Volver... con Javier

Javier reflexiona sobre lo que ha significado para él vivir en Alemania y su regreso a España. 

 

Nombre: Javier

Edad: 32 años

País de origen: España

País de residencia en el extranjero: Alemania

Tiempo en extranjero: 7 años

Tiempo desde vuelta a país de origen: 11 meses

Volverías al país en el que viviste en el extranjero:  Me lo estoy planteando

 

 

Javier, cuéntame cuál fue la razón por la que te fuiste al extranjero y cuál es tu situación actual:

Decidí probar suerte en Alemania gracias a una beca erasmus y al poco tiempo de regresar a España tenía claro que mi futuro a corto plazo no estaba allí. El mercado laboral en nuestro país por aquel entonces no era nada prometedor y no lo tuvimos que pensar demasiado para agarrar nuestras cosas y emprender un viaje sin fecha de retorno. Tras un periodo de 7 años en Alemania pesábamos que ya habíamos cumplido una etapa allí y decidimos regresar a España.

 

Has vivido 7 años Alemania y me imagino que de vez en cuando la idea de volver a tu país rondaba por tu cabeza. ¿Cómo imaginabas tu vuelta?

La idea de volver a mi país siempre estuvo en mi cabeza, de hecho, durante los primeros años este pensamiento fue bastante fuerte y no tenía claro que estuviera haciendo lo mejor, me explico, cuando emigras al extranjero con un trabajo para el que te has preparado durante años y que esta bien remunerado todo es más fácil, llegas por decirlo de alguna manera a mesa puesta. Tu adaptación es mucho rápida y eso hace que te integres mejor. Sin embargo, cuando tienes que empezar de cero como en mi caso, todo es mucho más complicado ya que no tienes ni los contactos ni el conocimiento del entorno para conseguir un puesto de trabajo con rapidez. Además, mi nivel de alemán era bastante limitado y eso lo complicaba todo. No podía mantener una conversación en alemán y para trabajar en banca (la profesión que ejercí en España) tenías que dominarlo. De hecho, durante los primeros años solo hablé inglés en el día a día. Pasaron los primeros años sin llegar a aceptar por completo mi nueva situación y pensaba que todo el esfuerzo de estar tan lejos de mi casa no iba a tener su recompensa. Acepté trabajos de baja cualificación para poder mantenerme mientras aprendía alemán y estuve varias veces muy cerca de volver a España. Fueron tiempos duros, de mucha soledad e incertidumbre. Por si fuera poco, mi entorno en España pensaba que no hacía lo correcto, que no merecía la pena estar tan lejos de tu casa, a pesar de que ellos no lo vivían en primera persona y no podía hablar por experiencia propia. Al final resistí, gracias sobre todo a mi pareja y la maravillosa gente que conocí aquí porque no me dejaron rendirme, y claro, al final mi oportunidad llegó y mi situación cambió por completo. Fue por perseverancia, pero también por un cambio radical de mentalidad. Comprendí que tenía que ser más valiente y creer más en mi mismo y las oportunidades no tardaron en llegar.

 

¿Cuál fue la razón que te llevó a decidir regresar?

Pensaba que había cumplido una etapa en Alemania y tenía “miedo” de estar en Alemania hasta que me jubilara, pues a pesar de que mi situación había mejorado muchísimo (ambos teníamos un buen puesto de trabajo, estábamos integrados en el modo de vida alemán y siempre estábamos haciendo actividades o quedando con amigos), aún tenía esa idea de volver ya que tarde o temprano llegaría un día en el que el sentimiento de volver se haría más fuerte, como al principio de llegar aquí, y que con hijos y una edad más avanza sería mucho más complicado  para  nosotros conseguir un buen puesto trabajo en España y no nos quedaría más remedio que aceptar la situación y vivir lejos de los nuestros para siempre. Realmente, no supe valorar lo feliz que era en ese momento y es algo que me di cuenta a los pocos meses de regresar a España. 

La oportunidad de volver llegó en forma de oferta de trabajo más rápido de lo esperado y tras pensarlo varios días acepté pues era una oferta bastante prometedora, de esas que no salen todos los días, y a pesar de que estábamos muy bien siempre habíamos tenido claro que no nos quedaríamos para siempre y que cuanto más nos quedáramos más nos costaría readaptarnos en España.

 

¿Qué ha supuesto para ti volver a tu país de origen tras varios años en el extranjero?

Para mí ha supuesto volver al pasado, al entorno del que una vez partí y donde erróneamente pensaba que me sentiría más cómodo y seguro. Siento que me he fallado a mismo, ya que a pesar de que tengo un buen puesto de trabajo, no es el de Alemania. La expansión profesional que tenía allí no se puede comparar, tenía un puesto de más calidad y me valoraban mucho mejor, es algo que te das cuenta cuando vuelves. Ya no se trata de una cuestión de dinero, que también, sino de lo que te aporta a ti tu trabajo y como te hace sentir. Emigrar me hizo más fuerte y más seguro de mí mismo, conocí nuevos lugares y a gente de todo tipo y ello me ayudo a madurar como persona y a pensar de manera diferente, más pragmática y a saber apreciar todo lo que bueno que la vida podía ofrecerme allí. Pero ya no es solo el romper con todo lo que habías conseguido, le doy casi más importancia al hecho de separarte de todas las personas que te han acompañado durante este largo proceso, personas con las que te identiquitas al 100 % y que para ti son algo más que amigos, se han convertido en tu familia en un periodo muy rápido, familia que elegiste para este viaje, y de la que no te quieres separar. El sentimiento de soledad es grande y cuando estas fuera el valor que adquieren para ti tus amigos puede llegar a ser incuantificable.

 

¿Qué ha transcurrido de manera diferente a como te imaginabas?

Me ha sorprendido lo idealizada que sería mi vida cuando regresara a España, a pesar de que ese momento lo había visualizado muchas veces en mi mente. Sabía que tras las 2-3 primeras semanas después de mi regreso a casa la familia y los amigos volverían a seguir con sus vidas como lo hacían antes de que regresáramos y que yo poco a poco podría retomar viejas amistades al tiempo que, hacia otras nuevas, me apuntaba al gimnasio e intentaba ocupar mi tiempo libre disfrutando del clima, las playas y demás cosas buenas de nuestra tierra, vamos lo que viene a ser el concepto idealizado de tu vuelta a España. La realidad es muy diferente, te sientes decepcionado y echas de menos el estilo de vida que tenía en Alemania y todo lo que te rodeaba.

 

¿Qué te ha sorprendido positivamente de tu vuelta?

Creo que aún es pronto para sacar conclusiones, pero al final en la vida tienes que tomar decisiones y si no las tomas no te puedes arrepetir, así que solo queda aprender de esto y saber sacarle provecho.

 

¿Cómo has estado afrontando el proceso de adaptación?

He intentado retomar viejas aficiones, hacer planes con la gente con la que solía quedar, pero todo está resultando más difícil de lo que suponía, una parte de mi se niega a cerrar esa etapa que tanto me ha marcado y sigue en el pasado. Es cierto tuvo sus sombras (sobre todo al principio), pero me hizo ser quien realmente soy hoy en día y le estoy muy agradecido.

 

¿Qué cambios internos crees que son necesarios para llevar bien el regreso a tu país?

Bueno, todo depende de cada persona, mi pareja por ejemplo se ha adaptado mucho mejor que yo, ella esta encantada con el hecho de tener a su familia cerca y vivir en la ciudad donde creció. Creo que tengo hacer pequeños cambios en mi vida que puedan facilitar mi día a día y ocupar mi tiempo libre con actividades y/o aficiones que me ayuden a no pensar tanto en lo que tenía y sí en lo que tengo y puedo llegar a hacer para sentirme mejor.

 

¿Qué has aprendido gracias a tu regreso?

Que no debemos tomarnos a la ligera el hecho de regresar a tu país y que esta decisión trae consigo una serie de cambios en tu día a día que quizás como en mi caso no estés preparado para llevarlos a cabo. Si has alcanzado el éxito tanto en lo profesional con en lo personal tienes muchas posibilidades de sentirte decepcionado y frustrado con el retorno a tu país.

 

 

 

Gracias, Javier, por contar tu historia. 

 

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Kommentare: 1
  • #1

    Rafa (Donnerstag, 10 Oktober 2019 16:25)

    Javier, yo tengo un amigo que le ha pasado algo muy similar (casi idéntico). Ánimo, que con un plato de pescao frito delante, una cerveza y un cielo azul y soleado se afronta todo con mucha mejor cara.