Volver... con Tere

Tercer testimonio, esta vez de parte de Tere. Aquí está su historia. 

 

 

Nombre: Tere

Edad: 59 años

País de origen: México

País de residencia en el extranjero: Alemania

Tiempo en extranjero: 10 años

Tiempo desde vuelta a país de origen: 10 años

Volverías al país en el que viviste en el extranjero:  Me encuentro de regreso en Alemania con mis hijos. Ya cumplí dos años.

 

 

Tere, cuéntame cuál fue la razón por la que te fuiste al extranjero y cuál es tu situación actual: 

Conocí al que ahora es mi ex marido en México. Tuvimos una relación de 4 años. Él viajaba seguido a México por motivos de trabajo y yo también venía para acá. Nos casamos y emigré a Alemania. Tuvimos 2 hijos, sin embargo todo salió mal. Resultó ser un mujeriego. Tenía dos familias al mismo tiempo. Al descubrirlo me separé, divorcié y como no teníamos a nadie en Alemania, decidí regresar a México. Tuve que demandar la Patria Potestad. Gracias a Dios la gané y pudimos regresar legalmente mis hijos y yo a mi país.

 

Has vivido 10 años en Alemania y me imagino que de vez en cuando la idea de volver a tu país rondaba por tu cabeza. ¿Cómo imaginabas tu vuelta?

La verdad, la decisión de vivir en Alemania estaba tomada. La familia que formé estaba aquí. No pensé ni sentí nunca en regresar.

 

¿Qué ha supuesto para ti volver a tu país de origen tras 10 años en el extranjero?

Pues para mis hijos fue una nueva aventura. Estaban pequeños. Conocían bien a todos, ya que viajábamos 2 veces al año a México. Para ellos fue increíble estar con su abuela, con sus primos. Mis hijos disfrutaron mucho los 10 años que vivimos ahí. Primero 3 años en la CDMX y luego 7 años en Querétaro. Aman México, su cultura, su gente, su comida. La sonrisa en la cara de las personas. Me decían: Mamá aquí sí les gustan los niños. Creo son más mexicanos que yo! Hicieron muchos y muy buenos amigos. Fue una experiencia muy enriquecedora que sumó mucho a sus vidas. Sintieron lo que es pertenecer a una familia unida. Son ORGULLOSAMENTE mexicanos.

Para mí fue una mezcla de emoción y preocupación. Por el lado personal, fue maravilloso regresar a mi país, con mi gente, con lo familiar. Fue el ya no sentirme sola con mis hijos, sino volver a sentirme abrigada por todos. En Querétaro tenía un grupo de amigas maravillosas e hicimos grupo hasta con nuestros hijos. Lo que me preocupaba era el trabajo y cómo mantener a mis hijos. Cómo dice el dicho, no es lo mismo los 3 mosqueteros que 10 años después. Regresé a la edad en la que ya no te dan trabajo. Me certifiqué como asesora inmobiliaria y me gustó mucho trabajar por mi cuenta. Había épocas buenas y épocas no tan buenas. Pero íbamos saliendo. Sin embargo, sigo jalando la carreta sola y eso cuesta tanto en tu país como en el extranjero.

 

¿Qué ha transcurrido de manera diferente a como te imaginabas?

Pues como yo era editora de una revista antes de casarme, tenía muchos contactos importantes. Estaba segura que al regresar me iban a poner el tapete rojo y oh sorpresa, muchos ya no trabajaban en donde yo sabía y otros, ya no pude localizarlos.

 

¿Qué te ha sorprendido positivamente de tu vuelta?

La calidez del mexicano. Cosa que ya se me había olvidado y ya me había acostumbrado a la rigidez alemana.

 

¿Cómo has estado afrontando el proceso de adaptación?

Realmente, no sentí ningún proceso de adaptación. Regresas después de 10  años y sientes que sólo te fuiste un día, pues salvo el primer día, en que te hacen comida de bienvenida, todo sigue su curso como si nunca te hubieras ido.Para mis hijos sí fue difícil e ntrar a la escuela en México, sin embargo en una semana ya se sentían como pez en el agua.

 

¿Qué cambios internos crees que son necesarios para llevar bien el regreso a tu país? 

Yo creo que no se requiere ningún cambio interno. Tan sólo desearlo. Las raíces siempre jalan.

 

¿Qué has aprendido gracias a tu regreso?

Que no hay nada imposible. Que hay que tomar decisiones y llevarlas a cabo. Hay que escuchar a nuestro yo interno para ver qué es lo que realmente deseamos hacer. Qué las mujeres mexicanas tenemos mucha fuerza y sacamos la CASTA cuando realmente se requiere.

Cabe mencionar, que ahora me encuentro de regreso en Alemania con mis hijos. Acabamos de cumplir 2 años. Mis hijos decidieron continuar sus estudios aquí y pues, a cerrar todo en México y a empezar de nuevo acá. Pero el regreso SI fue difícil para los 3. Mis hijos ya están más adaptados, pero yo a mi edad, me siento súper sola y me ha costado mucho trabajo volverme a integrar.

 

 

 Gracias, Tere, por compartir tu historia. 

 

 

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