Clínica de rehabilitación en Alemania

En una clínica de rehabilitación, el objetivo es el tratamiento y reintegración de personas al mercado laboral. A estas clínicas acuden personas que, por lo general, llevan varios meses de baja, a veces incluso más de un año. La función de este tipo de clínicas es doble: por un lado, mejorar los síntomas (normalemente de depresión y ansiedad) y, por otro, valorar posibles intervenciones que pueden ser necesarias para aumentar las probabilidades de que una persona vuelva a trabajar.

 

Es importante contextualizar este tipo de ayuda. En Alemania, las personas contratadas disponen de hasta 6 semanas de baja obteniendo su sueldo. A partir de la séptima semana, las cosas empiezan a cambiar. Se pasa de obtener el sueldo a recibir “Krankengeld” (sueldo de enfermedad). Este sueldo es pagado por la Krankenkasse y se puede recibir hasta 18 meses. A partir de ahí, se entra en la llamada “Aussteuerung”, que quiere decir que ya se pierde el derecho a recibir esta ayuda y se pasa a otro tipo de ayudas sociales menores.

 

Dado que la seguridad social alemana está interesada en que alguien que esté de baja vuelva a estar sana y, sobre todo, vuelva a pagar impuestos, comenzará a hacer presión para comprobar que el trabajador afectado está poniendo en marcha algún tipo de terapia para mejorar su estado. Y es aquí cuando puede decidir que la persona debe acudir a una clínica de rehabilitación. Sin embargo, se puede solicitar una terapia en uno de estos centros de manera voluntaria a través del médico de cabecera o el psicólogo o psiquiatra con el que ya se haya comenzado un tratamiento.

 

En las clínicas de rehabilitación, se trata de emitir un dictamen sobre la capacidad de trabajar de una persona. Posibles resultados son:

La persona es dada de alta

- La persona sigue de baja

La persona recibe una pensión (completa o parcial)

 

Ser dado de alta implica que la persona deja de recibir Krankengeld y se considera que puede volver a su puesto de trabajo o, en caso de estar en paro, comenzar la búsqueda de un nuevo trabajo.

 

La pensión, por su parte, se recomienda para máximo dos años. Es decir, si tras el evaluación se considera que una persona no está en condiciones para trabajar, se considerará que a la persona no le van a ayudar ninguna de las medidas de las que se dispone durante los próximos dos años.  Pasados estos dos años, la seguridad social volverá a pedir una evaluación y la persona afectada deberá acudir de nuevo a una clínica de rehabilitación.

 

Recibir la pensión no es tan fácil, ya que el lema de la seguridad social es “Reha vor Rente”, es decir, “rehabilitación antes de pensión”. Esto quiere decir que antes de acceder a pagarle a alguien una pensión, la persona afectada debe haber probado a recuperar su capacidad de trabajar en varias ocasiones. Por ello, la seguridad social suele preferir pagar y poner en marcha diferentes ayudas, aún cuando esto signifique que la persona siga estando de baja.

 

Estas son las llamadas LTA (Leistungen zur Teilhabe am Arbeitsplatz) que son mecanismos de ayuda para facilitar a la persona una reintegración en el mercado laboral. Estas ayudas pueden ser:

Comprobación de la carga que puede soportar (Belastungserprobung)

Ayuda a la integración (Integrationshilfe

Cualificación (Qualifizierung)

    

El objetivo es darle a la persona lo que necesite para poder volver a trabajar. Midiendo lo que aún es capaz de hacer (Belastungserprobung) a nivel físico y mental, se pueden encontrar puestos de trabajo que se adapten a las capacidades de la persona. Ayudar en la integración (Integrationshilfe) significa ayudar a buscar ofertas de trabajo, eneñar a la persona cómo presentarse en entrevistas... La ayuda a través de la cualificación (Qualifizierung) es útil cuando se trata de personas que, por ejemplo, han perdido su puesto de trabajo y necesitan actualizarse y formarse para poder competir en el mercado laboral o que quieren reorientarse y comenzar a trabajar en un ámbito totalmente nuevo.

 

Por otro lado, una valoración que también se hace en una clínica de rehabilitacion es si una persona:

Puede seguir realizando su actividad laboral

- No debe seguir realizando su actividad laboral porque el riesgo de recaer en problemas psicológicoses muy alto

 

En el segundo caso se dictamina que la persona ya no puede realizar su última actividad, lo que puede venirle muy bien a la persona si no quería seguir trabajando en su puesto. Pero también tiene asociados riesgos. Si la empresa no puede ofrecer ningún otro puesto de trabajo que se adecúe a sus necesidades, tiene derecho a despedir a su trabajador. Eso sí, la Arbeitsagentur (el INEM alemán) no puede obligar a la persona a aceptar ese tipo de puestos de trabajo cuando el afectado se presente como buscador de empleo.

 

Si los síntomas son tan determinantes que hacen necesaria una continuación del tratamiento, se puede recomendar un tratamiento en régimen estacionario o en una clínica de día (puedes leer más al respecto aquí: Salud mental en Alemania). Si el factor determinante son los síntomas físicos, se puede recomendar realizar otro tipo de rehabilitación especializada, por ejemplo, en clínicas de rehabilitación para problemas ortopédicos o coronarios. 

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