Tras una ruptura de pareja, ¿qué?

    Frecuentemente mis clientes me preguntan cómo superar una ruptura de una relación de pareja que ha durado varios años. Es importante analizar las razones por las que alguien ha decidido no continuar con un proyecto de pareja. ¿Ya no eras feliz? ¿Te aburrías? ¿Ha habido una infidelidad?

 

En cualquier caso una ruptura de pareja supone una pérdida a nivel emocional. Sobre todo si ya se ha pasado bastante tiempo compartiendo la vida con el otro. Sentirse bien tras una ruptura implica varios puntos:

 

- Superar el duelo. Cuando tenemos una pareja y compartimos muchos momentos positivos, perder al otro lo vivimos como “si nos faltara algo”. Esto tiene una explicación científica: parecido a las drogas, podemos “engancharnos” a otras personas. Cuando dejan de estar presentes, pensamos que no podemos encontrarnos bien sin ella, que “las necesitamos”. Sin embargo, al igual que podemos aprender a eliminar una adicción (por ejemplo, tabaco o alcohol) dándole tiempo a nuestro cerebro a reorganizar sus neurotransmisores, también podemos volver a sentirnos bien sin necesidad de nuestra pareja.

 

- Reorganizarse. Tras varios años, es normal que se hayan establecido rutinas, pequeños rituales... Una vez que estamos solteros/as, podemos decidir qué cosas queremos mantener y qué tipo de cambio de rutinas queremos establecer. Por ejemplo, si los domingos era día de salir a pasear, plantéate: ¿quiero mantener esta rutina? ¿O quiero introducir algo nuevo y aprovechar para apuntarme a un curso/ quedar con amigos...? ¿Había cosas que no me daba tiempo a hacer y para las que ahora sí dispongo de tiempo?

 

Aprender a vivir momentos positivos independientemente de la pareja. Para ello, conviene realizar actividades placenteras, ya sea solo/a o con amigos. Se trata de rebatir la idea de que “sólo con mi pareja puedo estar bien” o “sin él/ella estoy perdido”.

 

- Darle tiempo a la emoción negativa. Conviene orientarse a los puntos anteriores, pero es igual de importante aceptar que nos sentimos tristes, enfadados o decepcionados. Debemos escuchar lo que nos quieren decir nuestras emociones. Son orientadores para un futuro. En una ruptura de pareja podemos plantearnos: ¿Qué quiero evitar en el futuro? ¿Qué va a ser importante para mí a partir de ahora? ¿Qué cosas he aprendido sobre mí en este proceso? Incluso: ¿puede que esta ruptura tenga sentido y sirva para algo en el futuro? Además, las emociones negativas no son eternas. Según pasa el tiempo se van suavizando y modificando.

 

- Mantener una actitud de confianza. Muchas personas se sienten derrotadas ante una ruptura. Dudan de sí mismas y están convencidas de que “nunca más encontraré a alguien”. Si notas que llegas a este punto, pregúntate: ¿Ha habido más veces que he pensado esto y no era cierto? ¿Cómo he superado en el pasado situaciones en las que pensaba que era imposible seguir? Acuérdate de tus fortalezas, de cómo has superado retos en el pasado.


Para cada persona una ruptura puede ser diferente. Según las emociones o recuerdos que active, algunas personas las superan más fácilmene que otras. El tiempo que se tarda en encontrarse bien de nuevo varía también mucho. No hagas caso a estadísticas, escúchate a ti mismo/a, dedícate tiempo y comprueba qué es importante para ti. Tras más o menos tiempo, puedes aprender a superar un cambio y adaptarte a una nueva etapa de tu vida. 

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